El propósito de este artículo no es otro que el de presentar el testimonio de la vida de una mujer que al ser salvada y sanada de una grave enfermedad por la Fé en nuestro Señor Jesucristo dedicó su tiempo a compartir con otros lo que había recibido de Dios.

Al principio lo hizo a pequeños grupos en reuniones familiares pero, luego su obra creció de manera progresiva pues, la gracia de Dios obró en ella dándole la capacidad de evangelizar y exponer su palabra respaldada con milagros en muchos enfermos.

Luego de sus primeras experiencias empezó a predicar en programas de radio y este fue el medio más importante para que sus predicaciones legaran a otras ciudades y también a los campos donde su espacio llamado “LA PUERTA DEL CIELO” alcanzó gran sintonía durante muchos años con excelentes resultados que fueron merecidamente reconocidos por los medios de comunicación, además de diplomas y homenajes de parte de muchas denominaciones evangélicas.

Vale recordar que cuando ella comenzó sus predicaciones no era bien visto que una mujer lo hiciera públicamente en estadios, coliseos y parques.

Sin embargo, ella lo hizo con firmeza y valentía, fue la PRIMERA MUJER EVANGELISTA DEL ECUADOR. Abrió el camino para que otras siguieran ejemplo con la seguridad de contar con el respaldo de Dios y de las Iglesias Cristianas.

Sus mensajes siempre estuvieron inspirados y basados en la Palabra de Dios; Usaba un leguaje sencillo que llegaba con facilidad a los oyentes. Por más de 30 años se mantuvo en su programa radial “LA PUERTA DEL CIELO” que aun se transmite por Radio Universal de Guayaquil-Ecuador.

Para complementar su labor evangelizadora radial, fundó la “CLÍNICA DEL ALMA”, un centro de consejería y atención espiritual para personas con problemas necesitadas de orientación bíblica.

Después de 40 fructíferos años de llevar la Palabra de Dios a multitudes y de compartir el amor y la paz de Jesucristo, en mayo del 2007 pasó a la presencia del Señor dejando una luminosa huella para las nuevas generaciones y un ejemplo de lo que puede hacer una mujer inspirada por el amor de Jesucristo.